La derrota (1-2) deja al Manchester City dependiendo de sí mismo para ganar la Premier, con dos partidos menos y el duelo ante el Arsenal aún por disputarse
Andoni Iraola tumbó a MikelArteta en el duelo entre técnicos españoles. La derrota (1-2) de los gunners ante los cherries, en un encuentro gris del Arsenal, deja al Manchester City dependiendo de sí mismo para ganar la Premier League. El conjunto de Mikel Arteta se mantiene con nueve puntos de ventaja sobre el equipo de Pep Guardiola, pero con dos partidos más disputados que los mancunianos y con el Manchester City-Arsenal de la próxima semana aún por jugar.
El duelo entre técnicos vascos, clave en la lucha por el título para el conjunto gunner, no comenzó como quería Mikel Arteta. A los 17′, un pase filtrado espectacular hacia Truffert terminó en un centro del francés que desvió Saliba, convirtiéndose en una asistencia involuntaria al segundo palo, donde Kroupi, libre de marca, solo tuvo que empujar el balón al fondo de la red. Un gol que, en ese momento, ponía la Premier League patas arriba: el Arsenal veía peligrar su ventaja, con el City al acecho y la posibilidad de recortar distancias de forma importante en la próxima jornada en el duelo directo entre ambos.
El tanto supuso un auténtico mazazo para los londinenses. Sin embargo, reaccionaron bien y apenas tres minutos después recurrieron a una de sus principales armas para buscar el empate. Havertz cabeceó un córner de Rice, pero su remate se marchó por encima del larguero. No fallaron a la segunda: de nuevo desde el córner, encontraron el camino hacia el empate. Una mano de Christie dentro del área provocó un penalti que Gyökerestransformó en el 35′. Un gol que calmaba los nervios del Arsenal y evitaba que la presión por perder ventaja en la lucha por la Premier les pasara factura antes del descanso, aunque Evanilson estuvo cerca de devolver la ventaja a los suyos justo antes del final de la primera mitad.
El Arsenal estaba dejando escapar dos puntos valiosísimos en la carrera por la Premier League, y eso llevó a Arteta a mover el banquillo apenas diez minutos después de la reanudación. Introdujo un triple cambio, Trossard, Eze y el jovencísimo Dowman, héroe reciente ante el Everton, buscando una reacción inmediata y, sobre todo, los tres puntos.
Sin embargo, los cambios no tuvieron el efecto esperado. Fue el Bournemouth quien pasó a dominar el encuentro a través de la posesión, imponiendo su ritmo y controlando los tiempos. El Arsenal apenas logró inquietar, más allá de un gol anulado a Gyökeres, que no fue más que un espejismo en medio del dominio visitante.
Con el paso de los minutos, los gunners lograron soltarse tímidamente, y lo hicieron con un disparo lejano de Declan Rice que Petrovic desvió a córner. Parecía que el equipo de Arteta empezaba a encontrar sensaciones, pero en el mejor momento llegó el golpe definitivo: una dejada perfecta de Evanilson dejó solo a Alex Scott, que en el mano a mano ante David Rayano perdonó y volvió a adelantar a los suyos.
El Arsenal buscó el empate a la desesperada, con Gyökeres como principal referencia, pero su disparo se marchó desviado. Un cabezazo de Gabriel Jesus, que Petrovic volvió a desviar a córner, fue lo más peligroso de los gunners, que no lograron generar ocasiones claras en los instantes finales del encuentro. Así se consumó la derrota del Arsenal.
The twists and turns of the title race 🌪️
Arsenal’s nine point lead at the top could become six, should Man City win at Chelsea tomorrow… pic.twitter.com/xnTxaxmSA9
— Premier League (@premierleague) April 11, 2026

