El gobierno de Irán aseguró este miércoles que observa un “buen panorama” de cara a la tercera ronda de negociaciones con Estados Unidos sobre su programa nuclear, mientras una delegación iraní viaja a Ginebra para sostener los encuentros previstos esta semana.
El presidente iraní, Masoud Pezeshkian, afirmó que existen posibilidades de lograr avances en el diálogo y señaló que las autoridades han trabajado para salir del escenario de “ni guerra ni paz” que ha marcado las relaciones entre ambos países en los últimos años.
La delegación iraní estará encabezada por el ministro de Exteriores, Abbas Araqchi, quien sostendrá reuniones el jueves en la ciudad suiza. Del lado estadounidense participarán el enviado especial Steve Witkoff y Jared Kushner, yerno del presidente Donald Trump, según informó un alto funcionario de Washington.
Las conversaciones se reanudaron a comienzos de mes en medio de un aumento de la tensión regional. Estados Unidos ha reforzado su presencia militar en Oriente Medio ante la posibilidad de eventuales acciones contra la República Islámica, mientras Teherán ha advertido que respondería atacando bases estadounidenses en la región si es objeto de una ofensiva.
El pasado 19 de febrero, el presidente Trump indicó que concedía a Irán un plazo de entre 10 y 15 días para alcanzar un acuerdo.
Por su parte, Araqchi declaró recientemente que un entendimiento con Washington está “al alcance”, aunque subrayó que ello dependerá de que se priorice la vía diplomática.
Estados Unidos e Israel sostienen que Irán busca desarrollar un arma nuclear que podría amenazar la seguridad israelí.
Teherán, en cambio, insiste en que su programa tiene fines exclusivamente pacíficos, aunque ha enriquecido uranio a niveles superiores a los necesarios para la generación de energía y cercanos a los requeridos para la fabricación de una bomba.
La nueva ronda de negociaciones se produce en un contexto de renovadas presiones y sanciones por parte de Washington, lo que añade incertidumbre al proceso diplomático en curso.

