Oxford Economics mejoró la calificación sobre Venezuela, indicando que pertenece al grupo de países emergentes exportadores de petróleo cuya deuda resiste a la guerra en el Medio Oriente y se beneficia por el momento de un crudo y dólar más fuerte.
La consultora elevó el crédito soberano de Venezuela de alto rendimiento a neutral, indicando que hay notable mejora en las perspectivas fiscales, unos déficits de financiación manejables y aumento de los ingresos petroleros a corto plazo derivados del alza en los precios del petróleo.
Asimismo, mantienen una postura tácticamente sobreponderada, debido a que la crisis bélica en el Medio Oriente beneficia al país incentivando inversiones petroleras, incluso si son riesgosas.
Destacan que el alza en los precios petroleros, los modestos aumentos en la producción de crudo y algunas noticias positivas procedentes de grandes petroleras respaldan el ánimo de la economía y que los analistas prevén escenarios optimistas en los cuales la producción podría alcanzar entre 1.5 y 2 millones de barriles diarios en un lapso de dos años, en comparación al millón de barriles aproximados de la producción actual.
Incluso indican que en el mejor escenario posible, la producción podría alcanzar los tres millones de barriles, una cifra similar a la de la década de los noventa.
En el ámbito fiscal, Oxford Economics estima que en el corto plazo el déficit primario se sitúe en torno al 3.2% del Producto Interno Bruto (PIB) con mejoras graduales hasta alcanzar un superávit del 2% del PIB a medida que exista una estabilización en las instituciones del país.
Desde la consultora, esperan el acceso a los mercados, para Venezuela a partir de 2031, con una tasa de interés promedio de 9.5 y estiman que la deuda externa venezolana alcance un nivel extraordinario de 193% del PIB, muy por encima de otros países en grave situación de crisis.
«En nuestra opinión, un objetivo de la deuda externa del 80% del PIB en un plazo de 10 años y un servicio medio anual de la deuda externa de 3.5% del PIB, constituyen un margen. La deuda externa del 80% del PIB en un plazo de 10 años y un servicio medio anual de la deuda externa de 3.5% del PIB, constituyen un margen», indicó la consultora, de acuerdo a una nota de Bloomberg.

